Javier de la Rosa vuelve a sentarse en el banquillo de la Audiencia Nacional, pero sus declaraciones ya no despiertan tanta expectación. El que fuera el todopoderoso ejecutivo de la etapa del 'pelotazo', hoy deambula solo por Barcelona, sin más oficio que defenderse de los procesos pendientes, tras pasar más de 10 años entrando y saliendo de...
El Mundo (edicion impresa) › 18 de Diciembre de 2005
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