Sampedro lo dejó escrito en una carta. Roque, Marta, Xosé y Pepe tenían que proteger a Ramona Maneiro de la Justicia. Ella, que puso el cianuro en el vaso del tetrapléjico, fue sólo el último eslabón de un plan en el que participaron todos. Localizados por CRONICA tras la confesión televisiva, comprenden la rabia de la familia
El Mundo (edicion impresa) › 16 de Enero de 2005
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