Polémica. Una pelea entre familias realojadas y la policía ha colmado la paciencia del alcalde, que ayer pedía la expulsión de los gitanos que viven en pisos de la Comunidad. El IRIS reconoce a sus inquilinos como «conflictivos» y desde la Delegación del Gobierno se habla de reforzar el dispositivo para vigilarlos
El Mundo (edicion impresa) › 4 de Septiembre de 2004
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